COCHES Y PERSONAS

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Recomendaciones de seguridad en el coche al llevar a los niños al colegio

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Dejar a los niños en la puerta del colegio antes de ir a trabajar es el pan nuestro de cada día. Superar el tráfico de los alrededores también, tanto para los que llevan a sus hijos en coche o en transporte público como los que van andando.

Según un estudio publicado en la revista “Tráfico y seguridad vial” de la DGT, en 2010 el 70% de los colegios no tienen medidas de calmado de tráfico, el 40% de las aceras de acceso son estrechas y el 60% no tiene vallas de protección. Estos datos hacen aún más evidente la necesidad de tomar ciertas precauciones al llevar a los niños al colegio.

La primera recomendación de seguridad en el coche es la más evidente pero también la más difícil de cumplir: deja las prisas en casa y sal con tiempo suficiente para poder permitirte perder el autobús o esperar en más de un semáforo. Organiza todo el día anterior y gana unos minutos que te evitarán mirar el reloj a cada frenazo.

Aprovecha el trayecto para acabar de despertar a los niños. No suelen ser viajes largos así que recuérdales las actividades que tendrán para que entren animados y con ganas. Los consejos de última hora sobre la comida o la hora de recogida también sirven de recordatorio.

La calle principal suele estar colapsada así que no siempre es posible dejarlos en la misma acera sin abandonar el coche en triple fila. Educa a tus hijos para que miren antes de abrir la puerta, a ambos lados, igual que tú también deberás prestar mucha atención a los hijos de los demás.

Enséñales a fijarse más en los coches y menos en los compañeros que también estén llegando al cole para que crucen con más precaución que de costumbre, respetando siempre los pasos de cebra y los semáforos. No les obligues a girarse y despedirse de ti hasta el último momento para que se centren en cruzar.

Por tu parte, intenta vigilaros pero también liberar el espacio que ocupa tu vehículo para que no complique el acceso a otros padres que van con el tiempo justo. Si puedes, organízate con vecinos para compartir coche y responsabilidad de manera que también ahorrarás gasolina y un poco más de tiempo para ti.

Utilizar los caminos escolares es una manera de reducir riesgos ya que son itinerarios señalizados en los que se han eliminado obstáculos y adaptado las infraestructuras para que los niños puedan ir de forma más segura. En estas zonas, la velocidad está limitada a 30 km/h, no se permite aparcar en las aceras y delante de las puertas hay vallas protectoras.

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